| Mujeres
Profesionales de la Agrimensura |
| OEA: Perspectiva de Género en Ciencia
y Tecnología |
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| - Convención para la Eliminación
de todas las Formas de Discriminación contra la
Mujer |
 |
| - Día Internacional de
la Mujer. |
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| - Doctora Pierina Pasotti. |
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| - http://www.ispm.org.ar/paridad/consejos.html |
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Convención para la Eliminación
de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer
La Constitución
Nacional, en el capítulo cuarto, artículo 75,
inciso 22, establece que los Tratados de Derechos Humanos
tienen jerarquía constitucional. Entre ellos se encuentra
la Convención sobre la Eliminación de Todas
las Formas de Discriminación contra la Mujer.
(Aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Ratificada por Ley Nº 23.179 del año 1985
www.cnm.gov.ar/leg_internac/indice.htm
Convención sobre
la Eliminación de todas las Formas de Discriminación
contra la Mujer
www.cnm.gov.ar/leg_internac/convdisc.htm
2001, 8 DE MARZO:
DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER.
Los seres humanos
nacemos involuntariamente sometidos a un orden social y político
preexistente originado por azares, ambiciones y reformas acumulados
durante siglos.
Podemos
sufrirlo pasivamente, tratando de que no nos vaya personalmente
demasiado mal en él o podemos plantearnos, intelectual
y prácticamente, cómo lograr que el orden involuntario
sea considerado voluntario, o sea, qué requisitos deberían
reunir las instituciones, para que la mayoría de los
humanos las aceptasen y no solo las padeciesen.
Por
supuesto, dada la condición finita de nuestra vida
y lo exiguo de nuestros conocimientos, cualquier transformación
social en esta dirección debe necesariamente conservar
mucho para cambiar algo.
¿Qué
cambiar?
¿
Plantear la gestión pacifica del mundo, olvidando el
pugilato entre tribus hostiles como forma de relación?
¿Poner
las necesidades humanas generales como objetivo de la economía,
en lugar de la maximización de los beneficios?
¿Impedir
a escala mundial la guerra, el racismo, la tortura, el hambre,
la marginación educativa, el abandono de la infancia
a la explotación y la violencia de los adultos?
¿Algunas
de estas cosas merecen ser intentadas?
Savater está seguro que sí. Yo estoy de acuerdo
con él.
Parafraseando a Savater sostengo que las mujeres debemos culminar
el lento avance que en los últimos siglos nos llevó
a participar en los ámbitos públicos (profesiones
liberales, gremios, política), sin abandonar los ámbitos
privados a los que fuimos reducidas hace treinta y tres siglos.
Cuando
en el siglo XIII a. C., los Aqueos invaden Grecia comienza
la actual diferenciación social de hombres y mujeres
en la sociedad occidental. Desaparece la genealogía
matrilineal junto con la exposición pública
de las mujeres que hasta ese momento eran reinas, sacerdotisas,
pitonisas, para nacer la sociedad patriarcal y guerrera, que
es hoy la base de nuestra cultura.
Recordemos
que en la Grecia democrática, en el siglo de oro, decía
Pericles: “LAS MUJERES, LOS ESCLAVOS, Y LOS EXTRANJEROS,
NO SON CIUDADANOS”.
Las
niñas griegas, aún las de elevado rango, no
eran educadas en conocimientos que no fueran los propios del
hogar, mientras que a los varones, futuros ciudadanos, se
les adjudicaba preceptores y profesores del mas elevado rango.
Recordemos a Aristóteles como educador de Alejandro
Magno, no así, evidentemente, de sus hermanas.
Hace
sólo dos siglos que esto ha comenzado a modificarse.
Hasta hace pocos años, las mujeres no votaban, no podían
ejercer el derecho de propiedad, ser comerciantes, profesionales,
ni educar a sus hijos sin un hombre que las representara.
Nuestro código civil las incluía en la misma
categoría de los insanos, los menores, y los presos.
No
es de extrañar que hoy en día, aún en
el caso de las profesionales, las mujeres desistan de toda
posibilidad de incursión en la vida pública,
excepto en aquellas actividades que permiten mantener relaciones
establecidas como del ámbito privado(educación,
sanidad). La ocupación de espacios públicos,
(políticos, gremiales y laborales) de alta exposición,
conlleva la sensación de ser promotores de mayor discriminación
y fomentadora de conflictos indeseados dado que despierta,
entre propios y extraños, las fobias y tabúes
ancestrales que permanecen tapados por el barniz intelectual.
Si
bien nuestro país es altamente benigno con los derechos
laborales de la mujer, no lo es tanto con los derechos políticos,
gremiales y profesionales. Aunque hace cincuenta años
que la mujer elige y puede ser elegida, fue necesario imponer
el cupo femenino para aumentar el número de representantes
mujeres en las cámaras legislativas, sin que por ello
mejorara la participación femenina en los ámbitos
políticos. Tampoco en el orden gremial, salvo casos
puntuales, hay mujeres en cargos de alta responsabilidad.
En el ámbito profesional, las mujeres ocupan gran parte
de los puestos intermedios y bajos del aparato estatal sin
que esta situación signifique aún el reconocimiento
pleno de todas sus capacidades, o aunque más no sea
el trato igualitario.
Ahora
bien, ¿Por qué se espera el reconocimiento?
¿ Por que no salir a ganarlo? ¿ Por que no actuar
pacífica, firme y ordenadamente en defensa de los derechos
propios? Criticar a la sociedad existente por machista es
tan inútil como ocioso. Sostener el “machismo”
de las organizaciones, implica reconocerlas como ajenas y
pretender la necesidad de la destrucción de lo existente
en vez de salir de lo privado con la clara decisión
de modificar lo público mediante la participación
activa, responsable y comprometida.
Si
los códigos de conducta se diferencian desde el género
aún en la primera infancia, si las madres y las maestras
sacralizan las conductas esperables de cada género,
si la sociedad tiene su base en los diferentes roles, si como
sostiene Débora Tannen las mujeres se comunican para
formar redes y los varones para dar información y dirimir
poder, confiar en que milagrosamente desaparezcan las diferencias
entre varones y mujeres, o que las mujeres vayan a actuar
como varones, y viceversa, es considerar una posibilidad rechazada
tanto por la genética y la psicología como por
la cultura en la que estamos inmersos.
Cada
género, por lo tanto, debe re-conocerse con sus propios
valores, potenciando los aportes que las capacidades diferentes
puedan hacer a la sociedad.
LA
PRONOIA, EL ALTRUISMO, LA SOLIDARIDAD, EL RESPETO DE LAS DIFERENCIAS
Y EL CONSENSO ENTRE PARES SON LAS DIRECTRICES PARA EL ACCIONAR
SOCIAL DE ESTA HORA.
DOCTORA PIERINA PASOTTI
 |
"Maestra
de maestros, su conducta y su afán impostergable
de conocimientos siguen iluminando día a día
las aulas de la Facultad, como ejemplo de la solitaria
y tesonera tarea del investigador"
( De la publicación "75 Años
de la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería
y Agrimensura” / U.N.R - 1995). |
Graduada de Doctora en
Ciencias Naturales en la Universidad de Turín (Italia)
el 27 de julio de 1927, revalida su título en nuestro
país, en la especialidad Mineralogía y Geología,
en la Universidad Nacional de Córdoba el 17 de setiembre
de 1951. Inicia su carrera docente universitaria el 1º
de julio de 1930 como Preparadora en la cátedra de
"Fisiografía, Mineralogía y Petrografía"
de la entonces Facultad de Ciencias Exactas, Físico-Químicas
y Naturales Aplicadas a la Industria de la Universidad Nacional
del Litoral, accediendo en el año 1951 al cargo de
Profesora Titular de dicha cátedra, luego denominada
"Geología para Ingenieros", en la hoy Facultad
de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura de la
actual Universidad Nacional de Rosario. Fué titulada
Profesora Emérita de la Universidad en el año
1969, siendo la primera mujer en recibir tal distinción.
Contemporáneamente desarrolla actividad docente en
el ámbito de la Geografía a nivel universitario
en la Facultad de Filosofía y Letras (hoy de Humanidades
y Artes), a nivel secundario en la Escuela Industrial de la
Nación (hoy Instituto Politécnico Superior)
y en el Instituto Dante Alighieri, en la ciudad de Rosario
entre los años 1936 y 1957.
En el año 1929 comienza su extensa y dedicada actividad
de investigación científica en el campo de las
geociencias, la que sistematiza desde el año 1936 con
su incorporación al Instituto de Fisiografía
y Geología de la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería
y Agrimensura y del cual es designada Directora a partir del
año 1952. A partir de 1929, año de su primera
publicación científica, concreta setenta obras
sobre temas de Geología, Geomorfología y Geografía
Física, así como más de una decena de
publicaciones de divulgación y didácticas. Organiza
y dicta cursillos de posgrado sobre distintos aspectos geológicos
vinculados con la Ingeniería Civil.
Forma y dirige los equipos de investigadores -del citado Instituto-
que realizan los estudios sistemáticos de la llanura
pampeana en general y de la santafecina en particular, entre
los que se destacan los correspondientes a las cuencas del
río Carcaraña, (como programa del CONICET /
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas),
de los arroyos Ludueña y Pavón y de la laguna
Melincué. Dirige, en su parte inicial, la del Arroyo
del Medio.
Asiste a sesenta Congresos Nacionales y presenta trabajos
en cincuenta y dos de ellos, presidiendo numerosas sesiones.
Participa además con cinco trabajos en nueve Congresos
Internacionales. Miembro de diez Asociaciones y Sociedades
Científicas nacionales y extranjeras. Presidenta de
la Filial Rosario de la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos
- GAEA. Consultora científica honoraria de la Asociación
Amigos del Observatorio y Planetario Municipal de Rosario.
Asesora científica del Consejo de Investigaciones de
la Universidad Nacional de Rosario - CIUNR. Miembro del Comité
Argentino del Proyecto Manto Superior; del Proyecto sobre
Geodinámica Terrestre; de la Asociación Argentina
para el Progreso de las Ciencias. Delegada de la sección
Rosario de la Asociación Geológica Argentina
- AGA y de la Asociación Argentina de Geología
Aplicada a la Ingeniería - ASAGAI.
En mérito a su trayectoria académica es distinguida:
por la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos -
GAEA, en cuanto a su labor científica, con los premios:
"Francisco P. Moreno", "Consagración
a la Geografía" y "Dr. Carlos María
Biedma" (PM); por la Federación Argentina de Mujeres
Universitarias / FAMU; por el Comité Permanente de
los Congresos Nacionales del Agua y por el Club de Leones
(Rosario Parque) con el otorgamiento del "León
de Oro" por su dedicación a la docencia. Incluída
por el Centro Multinacional de la Mujer de Investigación
y Capacitación de la Comisión Interamericana
de Mujeres de la Organización de Estados Americanos
- OEA, en el Banco de Talentos de su Registro de Mujeres Americanas.
Miembro honorario de la Asociación Geológica
Argentina - AGA y de la Sociedad Argentina de Estudios Geográficos
- GAEA. Miembro de número de la Academia Nacional de
Geografía. En reconocimiento a su trayectoria, la ciudad
de Rosario, "su ciudad", la designa CIUDADANA ILUSTRE.
Como corolario de su intensa actividad científica,
pone énfasis en el asesoramiento geológico-geomorfológico
y en las consecuencias de la neo-tectónica en la llanura
pampeana. Dedicada con total entrega a la docencia e investigación
del más alto nivel durante más de sesenta años,
tiene su postrer comunicación académica a la
edad de 93 años, con el desarrollo de la conferencia
magistral sobre "Geología e Ingeniería"
expuesta en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Exactas,
Ingeniería y Agrimensura, como acto central en conmemoración
del 75º Aniversario de su creación.
Pierina Pasotti nace y muere en la ciudad de Rosario; fallece
pocos días antes de cumplir noventa y cuatro años.
(29 de junio de 1902 - 18 de junio de 1996).
FUENTE: Página del Dpto. de Ciencias Geológicas-
Escuela de Agrimensura-FCEIA-UNR.
http://www.fceia.unr.edu.ar/fceia1/c_de_grado/pages/principal_archivos/c_de_grado_archivos/
escuela_agrimensura/dcg/index.htm
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